A veces, amigos y familiares, me muestran powerpoints que son enviados a sus cuentas de correo. Tras leer muchos, he decidido hacerle caso a los Powerpoints que circulan por la red y, la verdad, mi vida ha mejorado sustancialmente:
1. Ya no bebo Coca-Cola porque es una bebida maldita que es capaz de reducir un filete de ternera si se sumerje en ella.
2. Tampoco bebo ya leche porque, me han dicho, que no es buena para el cuerpo. ¿Cómo puede serlo si todo el que cocina sabe que, si dejas en leche una pechuga de pollo, ésta se ablanda?
3. Sólo utilizo fuego para calentar. Según un conocido Powerpoint de altísima credibilidad, el microondas descompone el ADN de los alimentos que calienta.
4. Me he convertido en vegetariano. No como carne desde hace unos cuantos meses. Otro popular powerpoint me ha informado que toda la carne, de todos los animales, tienen hormonas femeninas que nos vuelven cada vez menos varoniles.
5. Mi fé ha aumentado y mi vida espiritual se ha desarrollado. Desde el Dalai Lama hasta San Martín me han enviado powerpoints indicándome que, si sigo con la cadena, reenviando estos correos a mis amigos, algo bueno me pasará. No me ha pasado nada aún pero sigo esperando por lo que mi fe ha aumentado.
6. He decicido no viajar más en avión. Los próximos viajes a EEUU o Europa los haré en barco. Un powerpoint de fuerte solvencia nos ha informado de que, la industria aeronáutica, deja que algunos aviones se estrellen de vez en cuando para que los gobiernos de los países desarrollados sigan apoyando la investigación en materia de seguridad aeronautica, un sector que genera muchos puestos de trabajo. Boeing y Airbus han dejado de generarme confiaza alguna.
7. Lo reconozco, a veces siento sed, pero me aguanto. No bebo agua del grifo porque, un certero powerpoint, informa de que estamos bajo amenazas terroristas en todos los países que son miembros y apoyan a la OTAN y que, los centros de distribución de agua, son objetivos de ataque mediante envenamiento para aniquilar a la población civil. Pensé que nos quedaba el agua embotellada pero no. Otro powerpoint me ha informado que los embases de las botellas de plástico, que son de PVC, generan Antimonio, elemento cancerígeno que pone en peligro nuestras vidas. Sólo me quedan los zumos de frutas cuyo contenido de agua es algo. No obstante, tampoco es una buena idea. Un modesto, pero certero, powerpoint me ha descubierto que las frutas tienen pesticidas que penetran la piel, con varios tipos de dioxinas, que también son cancerígenas por lo que tomarlas es un desatino.
8. Me arrepentí de ser vegetariano. Otro powerpoint me reveló que el uso de pesticidas también afecta a los vegetales y legumbres.
9. He dejado de usar facebook y twitter. Las redes sociales, varios powerpoint así lo afirman, son una incontrolable fuente de peligro. No importa que haya restricciones de uso ni nada por el estilo. Es un peligro y punto.
10. He dejado de usar el teléfono móvil y, mucho menos, el plan de datos de blackberry. Dos powerpoints me han revelado que las ondas producen cáncer e incluso atontamiento. Chatear en Blackberry, además de todo ello, genera contracción muscular en los dedos que pueden derivar en atrofia muscular severa.
11. He cambiado mi actitud ante la vida. Muchos powerpoint me han convencido de las ventajas del ser ultrapositivo. Lo importante es la actitud y no la responsabilidad.
Total, que desde que tomé esta decisión, ni como, ni bebo, ni viajo, ni me comunico y, prácticamente todo me importa un pito porque, al final, lo importante es la actitud. ¡Viva el powerpoint y quienes se creen estas cosas sin el mínimo sentido crítico!
miércoles, julio 20, 2011
miércoles, julio 13, 2011
Adiós Facundo

Todavía no puedo creer que Facundo Cabral se nos haya ido. La noticia me sorprendió recién llegado de Centroamérica, de El Salvador, un sitio muy cercano a la Guatemala donde tres ángeles del mal le llevaron la muerte. En España, entre la gente de mi generación, Cabral no era muy conocido. En Latinoamérica, por el contrario, era un artista popular que cantaba y "predicaba" espiritualidad. Sus monólogos, mezclados con sus canciones, me alegraron muchos días y fueron para miles de personas una fuente de inspiración y poesía. Jamás pude ir a uno de sus conciertos. El año pasado, en una actuación en Bogotá, estuve a punto. Por desgracia, llegaba de viaje dos días después de su actuación. Ya no va a haber más oportunidades. Facundo se ha ido pero nos queda su mensaje, un mensaje de amor y optimismo en el mundo y en la humanidad. Hace no tanto, perdimos a Mario Benedetti y ahora a Facundo. Se nos mueren los grandes de la poesía, escrita y cantada, que tanta felicidad y belleza reparten.
viernes, julio 01, 2011
Derecho de género y trabajadoras sexuales.
Casi nunca hablo de derecho en este blog. Cuando publico un libro nuevo y poco más. La vida es mucho más que el derecho aunque, en una época de mi vida, llegué a pensar que lo era casi todo. A raíz de mis trabajos en derecho de la competencia, y en publicidad como acto de competencia deseal, me interesé por la publicidad discriminadora y sexista sobre la que, en muy pocos días, saldrá publicado una entrada en el blog de Genero y Derecho de la Universidad de los Andes. Fíjense que dándole vueltas a ello con dos estudiantes, Diana Carolina y María Fernanda, surgió, a raíz de un anuncio claramente sexista que jugaba con la prostitución, el tema de su regulación e incidencia en la sociedad. En ocasiones, había leído literatura sociojurídica sobre el tema; los conocidos como prohibicionistas -quienes abogan porque toda prostitución es un acto de violencia- y los regulacionistas -aquellos que creen que, es algo que hay que regular, para no generar abusos pero que, en ningún caso, las personas que ejercen tal actividad deben ser sancionadas.
La pregunta es qué pasa en Colombia y, muy particularmente, en Bogotá. Y nos pusimos a trabajar y a elaborar un proyecto para responder a varias pregunta: ¿Se debe regular esta actividad en Colombia? ¿Cómo viven y por qué se dedican a esta actividad estas mujeres? ¿Lo hacen libremente? ¿Pueden dejar la actividad cuando quieran?
La idea es dar una visión del estado de la cuestión a través de tres casos reales que, la verdad, no tengo ni idea de cómo vamos a hacer pero que, en cualquier caso, nos den señales para un pequeño análisis sociológico de la cuestión. Junto a ellos, por supuesto, el debate teórico y la necesidad o no de regular esta actividad que, en Colombia, si bien es tolerada, no es legal. Es algo así como un limbo jurídico algo extraño.
Realizado el estudio, sería genial, no sólo publicarlo, sino transmitirlo a las autoridades distritales para que les sirva de ayuda en esta cuestión que, es bien sabido, todas las administraciones tienen sobre la mesa. El reto me parece interesante y desestresante. Parte de mi tiempo no lo dedicaré a los contratos, transmisiones de derechos, hipotecas sobre derechos de autor o acuerdos colusorios en mercados concentrados sino en algo diferente, distinto a lo que nunca he hecho. Otra cosas será como vamos a hacer con el "trabajo de campo". Estoy seguro que algo se nos ocurrirá. Esta también debe ser nuestra función como universidad. Intentar que mejore la vida de quienes se encuentran en situaciones difíciles y hacerlo, sin conocerlo ni comprenderlo, es realmente imposible.
La pregunta es qué pasa en Colombia y, muy particularmente, en Bogotá. Y nos pusimos a trabajar y a elaborar un proyecto para responder a varias pregunta: ¿Se debe regular esta actividad en Colombia? ¿Cómo viven y por qué se dedican a esta actividad estas mujeres? ¿Lo hacen libremente? ¿Pueden dejar la actividad cuando quieran?
La idea es dar una visión del estado de la cuestión a través de tres casos reales que, la verdad, no tengo ni idea de cómo vamos a hacer pero que, en cualquier caso, nos den señales para un pequeño análisis sociológico de la cuestión. Junto a ellos, por supuesto, el debate teórico y la necesidad o no de regular esta actividad que, en Colombia, si bien es tolerada, no es legal. Es algo así como un limbo jurídico algo extraño.
Realizado el estudio, sería genial, no sólo publicarlo, sino transmitirlo a las autoridades distritales para que les sirva de ayuda en esta cuestión que, es bien sabido, todas las administraciones tienen sobre la mesa. El reto me parece interesante y desestresante. Parte de mi tiempo no lo dedicaré a los contratos, transmisiones de derechos, hipotecas sobre derechos de autor o acuerdos colusorios en mercados concentrados sino en algo diferente, distinto a lo que nunca he hecho. Otra cosas será como vamos a hacer con el "trabajo de campo". Estoy seguro que algo se nos ocurrirá. Esta también debe ser nuestra función como universidad. Intentar que mejore la vida de quienes se encuentran en situaciones difíciles y hacerlo, sin conocerlo ni comprenderlo, es realmente imposible.
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